Una tendencia mundial bienvenida es el aumento reciente de los amantes muy jóvenes de la música clásica pese, o probablemente gracias, a la pandemia mundial.
El descubrimiento es de una encuesta de Deezer, sitio web y aplicación informática con un amplio catálogo musical de Francia, la Industria Fonográfica Británica, asociación que representa a más de 400 compañías productoras y distribuidoras de fonogramas y la legendaria Royal Philharmonic Orchestra.
Tres entidades europeas de gran fortaleza en el mundo musical no pueden equivocarse. Los jóvenes de 18 a 25 años representaron un tercio (34%) de los streamers clásicos en todo el mundo en los últimos 12 meses.
No es todo. El 37% de los amantes de la música clásica del Reino Unido participantes en Deezer tienen menos de 35 años. Otro dato es que las transmisiones globales recibidas de este grupo de edad aumentaron un 17% en el último año.
Según la encuesta publicada en el Reino Unido los menores de 35 años son más propensos a escuchar música orquestal mientras esperan el control de la Covid-19.
Una comparación que confirma la encuesta es que las compras música clásica grabada de hace una década era de solo un 10% de personas de menos de 30 años. Entonces el mercado estaba sostenido por un 70% consumidores con más de 50 años de edad.
Pandemia y música clásica
Andre Paine de la revista Musical Week de Londres citó algunas opiniones en un artículo reciente sobre el tema. Una de ellas la del compositor de cine ganador del Oscar Alexandre Desplat.
«Es alentador que el atractivo de la música clásica se esté expandiendo y conectando claramente con un público más amplio y más joven”, estimó el artículo.
Atribuyó el fenómeno social a la megaexpansión de la conectividad. También al alcance global y el poder de las bandas sonoras de películas, que se inspiran en composiciones clásicas.
Se ha citado otro autor del impulso, nada deseado por la humanidad: el nuevo coronavirus. El sondeo indica que desde el comienzo de la pandemia y del rechazado aislamiento social los oyentes más jóvenes confinados a sus casas aumentaron.
Entre febrero y abril de 2020, las reproducciones globales de música clásica de Deezer entre los jóvenes de 18 a 25 años crecieron un 11% frente a igual lapso anual en 2019.
Encuestados dieron algunas razones personales
El 35% de menores de 35 años coincidió en que escuchar música clásica durante el encierro les había ayudado a relajarse. Igualmente se sintieron beneficiados por una sensación de calma y bienestar.
Otro 18% reconoció que levantó su decaído ánimo en el encierro gracias a Wolfgang Amadeus Mozart y Johann Sebastian Bach .
El criterio entre expertos es que la demanda de música clásica durante la pandemia se puede vincular a una nueva generación de jóvenes talentos británicos como Jess Gillam y Sheku Kanneh-Mason.
Gillam es un saxofonista dedicado a la música clásica y ganador de un premio internacional en el Reino unido.
Kanneh-Mason es un violonchelista británico que recibió el premio de la BBC de Músico del Año en 2016.
Habrá que decir que entre los artistas y compositores de 2020 preferidos en todo el mundo están Ludovico Einaudi, Yann Tiersen, Andrea Bocelli, Ramin Djawadi, John Williams, Max Richter, Lindsey Stirling, Luciano Pavarotti, Sofiane Pamart y Ólafur Arnalds. Todos cultores de la música en un perfil clásico.
