Cuando «Como el arrullo de Palmas» de Ernesto Lecuona le dio la vuelta al mundo en español e inglés fue un nuevo regalo para la rica música cubana que se repartieron muchos cantantes de fama por años
Beny Moré, llamado en la isla de «Bárbaro del ritmo», hizo una verdadera creación de la «guajira» y Ñico Membiela, bolerista por excelencia, le dio su elegancia especial y nocturna.
El vocalista mas reciente en dar un alma distinta y privilegiada a la canción fue Ibrahim Ferrer Planas de voz pura y suave.
Ferrrer, fallecido en agosto de 2006 en La Habana, residía en la parte más antigua de la capital cubana.
Era un hombre tímido y sencillo y en el arte, sentidamente intenso.
En términos beisboleros, Ibrahim salió a la fama «a la hora de recoger los bates» en su vida.
O sea cuando le quedaba menos en este mundo.
Ibrahim Ferrer, imagen del arte latino
El cantante fue redescubierto por el músico, compositor y productor musical norteamericano Ry Cooder en su proyecto planetario Buena Vista Social Club.
Buena Vista es una rara conjunción de estrellas que nunca se han extinguido como Compay Segundo, Omara Portuondo (esa maravilla de la voz intacta) y Eliades Ochoa además de Ferrer y Cooder.
Ferrer, después y como solista, salió al complejo mercado con Buenos Hermanos, también producido por Cooder.
Entre los invitados el muy gigante Chucho Valdés.
Especialistas han dicho de Buenos Hermanos que es capaz de preservar la memoria rítmica del caribe latinoamericano en una sola pieza.
Una imagen poderosa del arte latino en un mercado ajeno y complejo que es el mundial.
Buenos Hermanos
Buenos Hermanos, género Latin con etiqueta del sello británico World Circuit y con su sólido y triunfante intérprete, salió en 2003 y se reeditó en 2020.
Conserva, eso sí, una línea romántica de amores antiguos que dan a la nostalgia el carácter de clímax y de lágrimas para algunos.
Otros le ven el sabor de campo, rural, apacible de flores y palmas cuyos penachos se mecen tranquilas.
En ese timbre está “Perfume de Gardenias” o “Fuiste Cruel”.
Y escenas de barrios populares cubanos que es el Guacuancó Callejero.
Nada como el Arullo de Palmas, que muchos escucharon canturrear a sus padres en momentos felices ahora solo en fotos amarillentas.
Para que una canción así «llegue», hay que escuchar su lírica mientras se mueven los hombros o se puntea la música con los dedos o se baila.
Como el arrullo de palma
En la llanura
Como el trinar del sinsonte
En la espesura
Como del río apacible
El lírico rumor
Como el azul de mi cielo
Así es mi amor
Eres tú la mujer
Que reina en mi corazón
Dulce bien que soñó
Mi apasionada ilusión
Flor carnal eres tú
De mi jardín ideal
Trigueña y Hermosa cual rosa gentil
De cálida tierra tropical
Tu mirar soñador
Es dulce y triste, mi bien
Y tu…
Y tu piel dorada al sol
Es tersa y sutil
Mujer de amor sensual
Mi pasión
Es rumor de un palmar
De un palmar, de un palmar
De un palmar
¿Habrá un método mejor para sentir la brisa tropical y de los recuerdos?
